Primera línea: Participación ciudadana en políticas públicas de CTI

2 Octubre 2018
Primera línea ASCTeI

Desde los últimos años del siglo XX se ha venido configurando uno de los procesos sociales más relevantes en Latinoamérica: la participación ciudadana. Esto se relaciona con el incremento de oportunidades y espacios para realizarla, pero también con el de campos y acciones en los que se pueda ejercer. Uno de estos campos de actuación es la gestión de ciencia y tecnología. Grupos de interés y gobiernos empiezan a considerar la participación ciudadana como condición para la gestión de procesos científico-tecnológicos. De manera específica, desde esta línea de acción de Apropiación Social de la CTI se fomenta el desarrollo de espacios de participación ciudadana para la promoción, implementación y evaluación de políticas públicas en CTI.

Se entiende la participación ciudadana en CTI como un proceso organizado que posibilita el intercambio de opiniones, visiones e informaciones entre diferentes grupos sociales, y asimismo propicia diálogos sobre problemáticas en las cuales el conocimiento científico tecnológico desempeña un papel preponderante, con la intención de que esos grupos tomen una decisión específica.

Es importante precisar que “diálogo” no se refiere solo a una situación armoniosa que permite compartir y establecer acuerdos. Pocas veces es simétrico, y muchas veces es conflictivo; de ahí que se hable de diálogo como espacio de encuentro, antes que, como un acuerdo, donde los que interactúan poseen diversos intereses, necesidades, “experticias” y heterogeneidades.

Participar en ciencia y tecnología implica una ciudadanía consciente de que el conocimiento científico no es una construcción al margen de la sociedad, ni en su producción, ni en su uso. Esto supone un cambio fundamental en el papel de los ciudadanos, que se han concebido como receptores pasivos o como usuarios finales de la producción científico-tecnológica. Conlleva a que los distintos actores se re-conozcan como sujetos activos que pueden y deben participar de modo reflexivo y fundamentado, en la dirección de la sociedad.

De ahí que la participación en CTI es una forma de promover, evaluar y ejercer el control social del desarrollo científico y tecnológico. Desde esta línea de acción se privilegian los procedimientos deliberativos, porque se considera que a partir de los mismos es posible desarrollar en mayor medida procesos efectivos de Apropiación Social de la CTI. No se trata de que el público tenga mayor acceso a la información, sino de incluirlo, por ser portador de intereses, en la dinámica de desarrollo de la ciencia y tecnología; de esta forma, se fomenta el empoderamiento de movimientos sociales representativos de diversos temas, y se garantiza una conducción y una apropiación más democrática de la ciencia y la tecnología.

Los procesos de participación en CTI deliberativos implican la apertura de espacios comunicacionales con oportunidades para discutir de manera crítica el potencial de la ciencia y la tecnología desde contextos específicos, su estructura, sus modos de procedimiento, sus ventajas, sus límites, los riesgos que genera, sus formas de vigilancia y, sobre todo, los mecanismos para contribuir en su gestión.

El Programa Nacional de Apropiación Social de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación busca apoyar espacios dedicados a analizar y discutir casos y políticas de impacto nacional y regional, que permitan a la ciudadanía generarse una postura crítica sobre las implicaciones y los alcances de las investigaciones científicas y de los desarrollos tecnológicos, con el fin de contribuir reflexivamente en las decisiones de los actores gubernamentales.

En consecuencia, se espera que estos espacios se estructuren a partir del encuentro de grupos relevantes para dialogar acerca de las políticas públicas en áreas estratégicas según sus contextos específicos. La selección de los grupos, de los públicos y de las agendas de discusión, y el desarrollo mismo del debate, deben seguir los principios de imparcialidad y simetría. Los grupos de actores que participen tienen que ser múltiples y diversos, no se promoverán espacios con unos pocos sectores que intervienen en los casos de discusión, atendiendo al principio de imparcialidad.

Así, las acciones que se desarrollen en el marco de esta línea de acción se convierten en la posibilidad de incorporar las necesidades, los conocimientos y las opiniones de la sociedad en procesos macro de la gestión de CTI, como el diseño y la implementación de políticas públicas.

Estas acciones de participación ciudadana en políticas públicas de CTI deben comprenderse como procesos sociales de mediano y largo plazo. No es suficiente con la convocatoria y el encuentro en momentos específicos; hay que lograr mecanismos de seguimiento, evaluación y continuidad de los procesos. La participación no solo se aborda en este documento como un derecho ciudadano, sino también como un elemento que contribuye a la Apropiación Social del Conocimiento. Por tanto, no debe entenderse como una acción instrumental o como un mecanismo para validar intereses de quienes gestionan este tipo de espacios en momentos específicos.

De ahí que la participación ciudadana en políticas públicas en CTI requiera de espacios temporales amplios para poder llegar a una gran diversidad de actores.  Mediante la generación y el fortalecimiento de procesos de participación pública es posible que se constituyan sociedades integradas por ciudadanos capaces de pensar el escenario de lo público y reflexionar acerca del papel que cada uno desempeña en su construcción.

Contenido tomado del documento: Estrategia Nacional de Apropiación Social de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación – 2010.